CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 9, 2004.- En su acostrumbada celebración dominical el Cardenal Norberto Rivera envió un mensaje de felicitación a las madres mexicanas. “Rendir honor a nuestras madres quiere decir aceptar al ser humano en plenitud de su verdad y en toda su dignidad, ya que todo hombre y mujer comienza a serlo en las entrañas de su madre, todo aquello que somos comienza ahí”, señaló el Cardenal Rivera.
Reconoció el papel fundamental de la mujer como madre y educadora del hogar e hizo votos porque su presencia se haga cada vez más notoria, no únicamente en el ámbito económico, sino en la transformación de la sociedad”, agregó.
También se refirió al conflicto entre México y Cuba, considerando que ambos países buscarán una solución pronta y conciliatoria.
“Hemos llegado a un momento muy importante en donde todas estas cosas deben ir a donde debieron ir desde el primer momento, en primer lugar a las relaciones diplomáticas y no a estar denunciando o denunciándose o descalificándose en los medios”, puntualizó Rivera.
Aseguró que ya es tiempo de que las cosas vuelvan a su lugar y la corrupción sea juzgada para que la verdad prevalezca, aunque reconoció que en algunos casos la verdad debe esperar.
“Pero también la verdad no es el único elemento, la autoridad debe cuidar a la nación y si hay cosas de seguridad nacional ahí, la autoridad tiene la obligación de guardarla en reserva”, concluyó.