CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 12, 2004.- El lunes quedará cubierta toda la nación con vacunas, tras repartir la próxima remesa de 2.5 millones de vacunas que tiene la Secretaria de Salud (SSA), para controlar brote de sarampión, informó Romeo Sergio Rodríguez Suárez, Secretario Técnico del Consejo Nacional de Vacunación. En un chat organizado por Noticierostelevisa.com y esmas.com el doctor Rodríguez Suárez aseguró que la epidemia de sarampión “se atacó oportunamente y es controlable”.
Al momento, casi 16.5 millones de vacunas se han distribuido por la República. Todos los centros de Salud SSA, Clínicas del Instituto de Seguridad y Servicio Social para Trabajadores del Estado (ISSSTE) cuentan con la dotación de vacunas correspondientes para brindar a los jóvenes, entre 13 y 39 años, la vacuna gratuita contra el sarampión, mientras que los centros de salud particulares cobran la vacuna en 150 pesos.
La alarma entre la población se da porque hay mucha gente susceptible de enfermarse, en el rango de 13 a 39 años, señaló Rodríguez Suárez.
La campaña de vacunación se extiende a jóvenes quienes están desprotegidos contra el virus, por falta de refuerzo.
Un niño menor 10 años está totalmente inmunizado y protegido si recibió la primera dosis al año y la segunda a los seis años de edad, agregó el funcionario de sanidad.
Actualmente se tienen registrados 64 brotes de sarampión en el país. El año pasado hubo 44.
“No puede considerarse epidemia con tal número de casos. Es un pequeño brote comparado con la población de 112 millones que tenemos. Japón tuvo 30 mil casos en su pasada epidemia”, refirió Romeo Rodríguez, también Director General del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia.
“El control del brote es extenso en todo el país. Si hay un caso de sarampión en una colonia se establece un cerco de 39 manzanas, llegan brigadistas a constatar y verificar el caso, puerta por puerta se piden las cartillas de vacunación para ver que hayan sido colocados las dos vacunas, si no se tienen, los brigadistas atienden la demanda de vacuna”, explicó el médico.
Asimismo, señaló Rodríguez, se montó un operativo en centrales camioneras y aeropuertos para vigilar que una persona con erupción no entre al país y se solicitó a Universidades y fábricas en el Distrito Federal que distribuyan la vacuna.
Las vacunas son seguras. “Están certificadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Provienen de la India y la OMS verifica su elaboración. Cuando llega a México la vacuna se pone en cuarentena, se examina y observa”.
En caso de que la población tenga duda sobre la enfermedad puede asistir a la clínica más cercana si presenta fiebre alta (arriba de los 39°) y tos fuerte.
“Esto no quiere decir que todos los que presentan esos síntomas tengan sarampión, pero se les hace una prueba para ver si tienen anticuerpos; si es positiva, lo ponemos en observación”, afirmó.
Aquellas personas que presentan un catarro normal pueden permanecer tranquilas. Si desean vacunarse, lo pueden hacer siempre y cuando no tengan fiebre, porque se pueden sentir peor, informó Rodríguez Suárez.
Los individuos que previamente fueron vacunados o ya presentaron sarampión no necesitan la vacuna, porque ya están protegidos de por vida, señaló el funcionario quien añadió que “solamente que hayan pasado cuatro semanas de la última dosis, hay que reforzar la vacuna. En el caso contrario, no hay necesidad de vacunarse más veces, pues le quitan la oportunidad a una persona”.
Los efectos son los mismos para hombres y mujeres: un poco de fiebre que no inhabilita para trabajar.
El médico recalcó que las mujeres embarazadas no pueden vacunarse. “No se ha comprobado que el virus tenga consecuencias en el cuerpo de la mujer, pero tampoco se conocen los efectos que la vacuna puede causar en el bebé, por eso no se recomienda vacunar durante el embarazo.”
Asimismo, si se tienen sospechas de embarazo hay que reservarse de la vacuna. “La vacuna hace efecto a partir del día 12. Es mejor que durante un trimestre no haya embarazo. La vacuna es un virus benigno, atenuado, pero provoca cierta reacción en el organismo”, aseguró el doctor.
En caso de que la mujer embarazada presente la enfermedad se le administra gammaglobulina, sustancia que protege el cuerpo por cuatro semanas. Las mujeres lactando, sí pueden vacunarse.
Para finalizar, Rodríguez Suárez recalcó la importancia de que las mujeres se vacunen contra todo, no solo contra el sarampión.
“Las señoritas deben vacunarse contra la Hepatitis B, que se trasmite por vía sexual; la influenza en el invierno y la rubéola, para que cuando se embaracen, el bebé sea protegido contra la enfermedad.