CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 16, 2004.- En el Día Mundial de la Familia, el Obispo auxiliar de México lamentó el incidente que tiene a la niña Dalia Gómez de sólo trece años en una lucha contra la muerte. Llamó a pensar en las razones profundas de la violencia en nuestra sociedad.
“Le pedimos a Dios que se recupere, ojalá que esa niña que se salve... es nuestra falta de gobernación en la familia y el ambiente de violencia que todos hacemos”, dijo Marcelino Hernández Rodríguez, Obispo auxiliar de México.
El obispo auxiliar hizo otro llamado, a los sacerdotes católicos, para refrendar su misión pastoral y el ejemplo que dan a los creyentes y cuestionó al párroco de Xalpatlahuac, Justiniano Cuellar, quien asesinó al alcalde de la localidad, tras discutir con él en una cantina.
“Los señores Obispos ya están tomando cartas en el asunto desde luego queda suspendido el sacerdote que hirió y mató a una persona... la lección es muy bienvenida, tenemos que aprender los sacerdotes en qué lugar debemos estar y en qué calidad debemos estar en esos lugares, nunca podemos dejar de ser sacerdotes”, señaló Hernández Rodríguez durante la homilía dominical.
Pero no sólo los sacerdotes deben aprender a desempeñar su papel, los gobernantes -dijo-, también y opinó que sobre el clima político nacional.
“Alcanzo a entrever que hay voluntad de que marchemos en paz... exhortar para que los que estemos al frente de la comunidad sea en la Iglesia o sea en el gobierno seamos ejemplo de buena voluntad, de apertura, de diálogo”, comentó el padre Hernández Rodríguez.
El obispo además señaló que a once años del asesinato del Cardenal, Juan Jesús Posadas Ocampo, la iglesia católica aún espera se aclare el caso.
“Estaremos conformes cuando se esclarezcan todos los hechos y una vez esclarecidos sabemos a quien perdonar”, concluyó el Obispo auxiliar de México.