CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 17 2004.- Eran las 12:15 horas del pasado jueves cuando sonó un disparo en un salón del Instituto Ángel de Campo de la Delegación Iztapalapa. La bala de un arma calibre 380 alcanzó la cabeza de Dalia Gómez Moreno de 13 años cuando se encontraba en su clase de historia de primero de secundaria.
Su compañero de aula Alejandro García Pérez también de 13 años la había detonado accidentalmente.
Alejandro declaró ante el fiscal que desde el martes pasado llevaba el arma a la escuela para asustar a miembros de la banda de Los Cholos.
Primero dijo que se la compró al Yopo por 900 pesos en Cabeza de Juárez... Minutos después señaló que la obtuvo de la casa de sus abuelos.
Ahora él está en el Consejo Tutelar de menores y Dalia está muy grave en el Hospital de Xoco.
“La niña sigue en estado crítico ya se confirmo su estado de muerte cerebral... La decisión es seguir luchando por ella hasta que el mismo organismo responda o fallezca”, señaló Gustavo Carbajal, subdirector del hospital de Xoco.
Su familia mantiene la esperanza de que Dalia se salve:
“Mi hija respira nada más con el aparato que tiene donde está conectada pero yo la veo y todavía me aferro porque yo no puedo creerlo lo que paso”, comentó Teresa Gómez, madre de Dalia.
Amigos de la escuela de Dalia y padres de familia fueron al Hospital para externarle su apoyo.