CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 18, 2004.- Como inoportuna calificaron senadores del PRI, PAN y PRD la solicitud de desafuero del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador. La decisión rompió, según los senadores, el diálogo que urgía y que había propuesto el presidente Vicente Fox.
Según el Partido de la Revolución Democrática (PRD), es obvia la desesperación del Gobierno Federal por detener a López Obrador.
“El procurador y el gobierno en general quieren ganar la Presidencia de la República en la barandilla de los juzgados, ese es todo el asunto, están haciendo una agresión, están instrumentando una actitud hostil contra el PRD y contra Andrés Manuel López Obrador”, dijo el senador perredista Jesús Ortega.
Para el Partido Revolucionario Institucional (PRI), una vez más ganó el escándalo al convertir un asunto jurídico en un asunto político.
“Jurídicamente, seguramente tendrá sustento, políticamente tiene una enorme y grave implicación. Se me hace que sería muy ingenuo pensar que no se afecta seriamente la posibilidad de un diálogo político entre las distintas fuerzas”, comentó la senadora priísta Dulce María Sauri.
Para el Partido Acción Nacional (PAN), López Obrador incurrió en abuso de autoridad.
“Que se da en el contexto de toda esta vorágine de los video-escándalos, de todo lo que ha estado inmerso en el tema, bueno, pues, es lamentable, pero bueno, a la Procuraduría no le quedaba otro camino, sino cumplir y acatar la ley”, comentó el senador panista Fauzi Hamdan.
Los tres senadores lamentaron que con este enfrentamiento, el diálogo se aleje y la situación política en México se tense aún más.