CIUDAD DE MÉXICO, México, Mayo 18, 2004.-
El juicio de desafuero en contra del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, es un asunto estrictamente judicial y no político, aseguró el presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Luis Felipe Bravo Mena.
"De ninguna manera vamos a permitir que se judicialice la política, ni que se politice la justicia (...)esto no es una resolución de la PGR, es falso, es una resolución del Poder Judicial que le ordena actuar a la Procuraduría", aclaró el presidente nacional del blanquiazul.
El dirigente panista dijo que López Obrador se quiere hacer el mártir, pero tiene que pagar las consecuencias del desacato a una resolución judicial, en el caso del predio "El Encino".
"Cuando hay fallas se trata de victimizar y de presentarse como ‘mártir’ de sus propios errores, con sus propias faltas al orden jurídico del país, de manera que no tiene ningún sustento", apuntó.
En conferencia de prensa, el dirigente del PAN dijo que nadie debe "escudarse" en fueros o cargos públicos para enfrentar la ley.
"Ser aspirante a la Presidencia de la República, ser un precandidato o ante precandidato a la Presidencia de la República, no es aceptable para pasar por encima de la Constitución y de nuestras leyes", añadió.
Luis Felipe Bravo Mena se pronunció porque haya un diálogo político entre todos los partidos, a pesar de las diferencias que hoy existen con el Partido de la Revolución Democrática.
El dirigente panista hizo estos comentarios durante una conferencia conjunta con el candidato del PAN a la alcaldía de Mérida, Manuel Fuentes Alcocer.