NUEVO LAREDO, México, mayo 27, 2004.- Dos mexicanos aspirantes a braceros en los Estados Unidos estuvieron a punto de morir ahogados en el río Bravo, pero fueron rescatados por personal de la Comisión de Protección Civil de Nuevo Laredo, Tamaulipas, que realiza diariamente recorridos por las rutas tradicionales de los migrantes. También fue arrestado un presunto "pollero".
Enrique Rosales, migrante de Chiapas, comentó: "Me siento, me fue bien, nada más me entró un poco de agua pero. ¿Estuvo a punto de perder la vida? Pues podría decirse que sí”.
Benjamín Hernández, migrante de San Luis Potosí, expresó: "Me andaba ahogando por intentar cruzar a los Estados Unidos".
A pocos días que llegue el verano, se intensificó el rescate y auxilio a migrantes, porque el termómetro alcanzó ya los 38 grados centígrados.
Rafael Sandoval, Coordinador de Protección Civil, externó:
"Las temperaturas hacen que empecemos a reforzar estos operativos, hacen que prestemos mayor auxilio a la ciudadanía tanto a la gente que intenta brincar a Estados Unidos como, bueno, a la gente de Nuevo Laredo".
Durante el recorrido fue detectado un presunto coyote, quien se identificó sólo como Poncho.
Poncho, el presunto pollero, dijo: "Nomás ahí les enseño por donde se vayan pa que no se ahoguen, es todo".
En las últimas horas han sido atendidos en brechas del desierto seis migrantes, uno de ellos con quemaduras de primero y segundo grados, por haber caminado cuatro días.