CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 31, 2004.- El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Franciso Gil Díaz, dijo que la economía nacional registra una franca recuperación, “la cual no debe sorprendernos”, debido a la disciplina presupuestaria del gobierno federal, pero el entorno sería mejor si se hubieran aprobado las reformas estructurales del Ejecutivo. Al comparecer ante integrantes de la tercera comisión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, rechazó las versiones que hablan de un desorbitado y desproporcionado crecimiento del gasto corriente, y defendió el adecuado manejo de las finanzas públicas.
“Aunque todavía no estamos satisfechos”, agregó.
Sobre el reclamo de legisladores y gobernadores para distribuir los recursos de los excedentes petroleros, el funcionario dijo en su presentación inicial que esperarán las decisiones que se adopten en la próxima reunión de la Organización de Productores y Exportadores de Petróleo (OPEP), para tomar una decisión.
“Se han disipado algunas de las incógnitas sobre el futuro inmediato previsible de los datos internacionales, pero una vez que se tengan mayores elementos de juicio se definirá el problema”, añadió.
Gil Díaz destacó que la economía mexicana recuperó la senda del crecimiento, pero hay una innegable relación con la disciplina que se ha mantenido con las finanzas públicas, ya que estableció que el gasto público debe ser ante todo responsable para garantizar la estabilidad del país.
Puntualizó que han quedado atrás en todo el mundo los tiempos en que la retórica de las promesas políticas rebasaba, en apariencia, para crear recursos públicos a voluntad, pero la abundancia de promesas y necesidades se oponen, con un inevitable principio de realidad, la escasez de recursos.
En su exposición, calificó de infundadas las versiones que hablan de un desorbitado y desproporcionado incremento del gasto corriente.
Señaló que lo referente a servicios personales sólo han crecido sustancialmente en áreas relacionadas con las soluciones que el gobierno debe dar a las necesidades más urgentes de la población, sobre todo educación, vivienda, seguridad.
Sin embargo, comentó que el total del sector público tuvo un incremento real del 14% en los últimos tres años, del cual el 47% se canaliza a subsidios y 45% por crecimiento de servicios personales.
Citó como ejemplo, que tan sólo el pago a pensiones aumentó 23 mil millones de pesos en 2003, por lo que de no reformarse traerá presiones presupuestarias insostenibles.
Dijo que todos los subsidios del gasto federal son mandatos del congreso, y se tienen los mecanismos para que estos recursos cumplan sus objetivos, por lo que convocó a seguir mejorando la clasificación del gastos para que se verifique con mayor precisión a quienes beneficia.