CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 3, 2004.- El presidente Vicente Fox Quesada hizo un llamado para que gobiernos, líderes, organizaciones sociales, empresas y universidades, abran los espacios de reflexión, diálogo e intercambio de ideas a fin de encontrar soluciones a la miseria que sufren millones de personas en el mundo. Al inaugurar el Coloquio "Globalización y Justicia Internacional", en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), señaló que la globalización nos da las armas para que la lucha contra la pobreza sea una lucha a favor de la justicia y la paz.
En este sentido, indicó que quienes inciden en la escena internacional están obligados a reflexionar sobre el mundo actual y el que quieren tener y llamó a construir juntos los puentes entre las modernas tendencias globalizadoras y la perenne exigencia de justicia.
Reconoció que la brecha entre países ricos y pobres aumenta y que mientras millones de personas y familias vivan en condiciones de miseria "no habrá paz entre las naciones".
Destacó la importancia de promover el multilateralismo y una reforma a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que permita garantizar el impulso al desarrollo social y humano, combatir la pobreza, la discriminación y promover la defensa de los derechos humanos.
Mencionó que el alcance global que caracteriza el orden mundial, exige respuestas a temas tan fundamentales como el derecho al desarrollo, la defensa de los migrantes, la discriminación y el combate al crimen organizado, entre otros.
El titular del Ejecutivo federal anotó que la globalización ofrece la posibilidad de alcanzar un desarrollo amplio y justo, un bienestar compartido por todos los pueblos de la tierra, y no uno limitado a unos cuantos países.
Dejó en claro que el derecho favorece la paz y que "la violencia sólo genera más violencia", y por ello –subrayó- México está convencido de que el futuro entre las naciones depende en gran medida de que las controversias o conflictos que surjan entre ellas se resuelvan en el marco del derecho internacional y la justicia.
El presidente Fox recordó la pasada Cumbre de Guadalajara, en la que participaron 58 naciones de Europa, América Latina y el Caribe, y donde por unanimidad se destacó que el camino en el siglo XXI es el multilateralismo, y hubo un rechazo tajante al unilateralismo.
Acompañado por el canciller Luis Ernesto Derbez, el mandatario mencionó que la respuesta de las democracias a la violencia terrorista debe ser la aplicación irrestricta del derecho internacional, y la protección y aseguramiento de no violación a los derechos humanos.
Subrayó que los lamentables hechos del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y 11 de marzo pasado en Madrid, así como las constantes violaciones a la convivencia entre las naciones y a los derechos humanos ponen de manifiesto la necesidad de cooperar para constituir un orden internacional más sólido.
Este nuevo orden –mencionó- debe ser encabezado por un sistema de las naciones unidas más fortalecido, en el que todos los actos de violencia se enfrenten con la fuerza del derecho internacional, en el marco de los principios que rigen la carta constitutiva de las Naciones Unidas.
Indicó que corresponde a las naciones y a los gobiernos partidarios del reforzamiento del sistema multilateral, respaldar el proceso de reforma, pues la globalización demanda unas Naciones Unidas que fortalezcan el sistema de seguridad colectiva, con gran autoridad moral y capacidad de actuar.
“La ONU va a garantizar el apoyo y el impulso al desarrollo económico, al humano y social, al combate a la pobreza y la discriminación, al de los estados y las naciones de manera sustentable y humana”, agregó.
Destacó que se trata de una ONU que respete la soberanía e independencia de las naciones, pero a la vez que actúe para cumplir con su misión, que promueva la vigencia de los derechos humanos, que esté revitalizada y de mayor eficacia a la toma de decisiones y haga más transparente y representativo al Consejo de Seguridad.
Fox Quesada admitió que no se trata de un reto sencillo, pero añadió que de este proceso depende en buena medida el futuro de la humanidad, "por eso México tiene un gran compromiso de participar en esta reforma".
Sostuvo que México está llamado a tener un papel cada vez más importante y activo a nivel internacional y el gobierno Federal está convencido del valor del diálogo para solucionar las diferencias y actúa respetando las normas propias de un estado de derecho.
Además, señaló que el reconocimiento internacional al régimen democrático otorga mayor fuerza a las propuestas mexicanas en los foros mundiales, por lo cual, el país desempeña un papel activo en la conformación del nuevo orden mundial.
Puntualizó que, por ello, México seguirá orientando sus esfuerzos para impulsar las reformas y actualización de la ONU, trabajando de cerca con los países que coinciden en reformar el funcionamiento del sistema multilateral y revitalizar la observancia de las normas internacionales vigentes.