CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 3, 2004.- A las 10 y media de la mañana los tres españoles acusados de participar en los disturbios de Guadalajara que aún permanecían en México abandonaron la estación migratoria de las agujas. Cuando eran trasladados al juzgado cuarto de distrito en materia de amparo el chofer que manejaba la camioneta en que viajaban golpeó un automóvil particular.
Esto fue aprovechado por los reporteros para entrevistar a los españoles.
Detrás de los vidrios de la camioneta negaron haber participado en el enfrentamiento ocurrido entre policías y manifestantes durante la cumbre de guadalajara.
"Estábamos en la calle como todo el mundo, ibamos a garrar un camión, si fue dos horas después de la manifestación que nos detuvieron, nada más buscaban gente joven que vistiera un poco asi, yo estaba tomando fotos nada más", dijeron los españoles expulsados.
Ahí confirmaron que acudirían al Palacio de Justicia federal para desistirse del amparo que habían solicitado para evitar su expulsión del país.
" Nosotros nos queremos quedar porque no hemos hecho nada, pero nos vamos a ir", indicaron.
Después de cambiar de vehículo y hacer una parada para cargar gasolina los tres españoles llegaron al Palacio de Justicia Federal.
Después de cubrir el trámite legal fueron trasladados al aeropuerto capitalino.
A la una y media de la tarde la camioneta del Instituto Nacional de Migración que transportaba a los tres ciudadanos españoles ingresó al aeropuerto de la Ciudad de México por la zona de hangares.
A las 5:40 de la tarde Juan Francisco Mestre, María Rodríguez Jurado y Silvia Ordaz Amor abordaron un avión con destino a Madrid, España.