CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 4, 2004.- Andrés Manuel López Obrador aseguró que prefiere ir a la cárcel antes que negociar su proceso de desafuero como jefe de Gobierno del Distrito Federal. “Sin duda, yo no voy a dejar trozos de mi dignidad en el camino, lo más importante es la dignidad y los principios, es más importante que el más importante cargo público de la República”, comentó el jefe de Gobierno capitalino.
López Obrador mostró la notificación que la Cámara de Diputados le hizo llegar sobre el proceso que inició la Sección Instructora en su contra. Aún no define cuándo enviará su contestación por escrito.
El Jefe de Gobierno del Distrito Federal recibió también copia del expediente, documento que había solicitado a la Procuraduría General de la República (PGR).
Reiteró, luego de leerlo, su convicción de que está mal fundamentado.
“Los antecedentes están hasta la pagina 68, todos los antecedentes, de la dos, después de la formalidad hasta la 68, quiere decir que son 68 páginas, 14 de estas 68 son las notas periodísticas”, precisó.
Criticó la forma en que el Ministerio Público Federal cuestionó a funcionarios del Gobierno capitalino sobre el supuesto desacato a una suspensión por el caso de “El Encino” y la forma en que concluyó que él es responsable.
“Primero, no hay una prueba directa, ya quedamos, son indicios y dicen, bueno, no hay prueba, está bien, pero de todas maneras tú tenías la obligación como jefe de Gobierno de cuidar que se cumpliera la resolución”, señaló López Obrador.
En el marco de su seminario-taller sobre “El Encino”, señaló que su caso le recuerda el juicio de desafuero del diputado Carlos Madrazo Becerra, en 1945, por apoyar la postulación de Javier Rojo Gómez a la Presidencia.
“Pensábamos que en el terreno político, el terreno del desarrollo democrático, como hay más posibilidades de coincidencia, se iban a lograr avances, y miren lo que son las cosas”, añadió.
Enseñó copia de ese expediente que –adelantó- enviará al hijo de ese diputado, el priísta Roberto Madrazo Pintado.