CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 7, 2004.- A sólo unos minutos de que el Centro Comercial Perisur abriera sus puertas la mañana de este lunes, en la entrada principal decenas de clientes y vecinos exigían a las autoridades mayor "seguridad". “Todos tenemos un familiar que le ha pasado algo, toda la gente que estamos aquí, entonces eso es lo que ha fallado”, le dijo a un funcionario de la Secretaría de Seguridad Pública una enfurecida vecina.
Vecinos de las colonias: San Jerónimo, Pedregal y Jardines en la Montaña; la mayoría amas de casa, invitaban a todo aquel que se acercara a la plaza comercial, ubicada al sur de la ciudad de México, a no entrar en señal de protesta por el alto índice de delincuencia.
Algunos clientes si accedían a retirarse, sobre todo, aquellos que ya habían sido víctimas de asaltos e incluso de secuestros.
“Iba por el estacionamiento porque no lo dejo arriba sino en el cerrado y lo secuestraron, como no dio las llaves del coche, lo secuestraron y ya después lo aventaron”, externó la víctima de la delincuencia.
“A mi hace un mes me bajaron con pistola tres tipos, saliendo por una de las casetas, venía de comprar”, aseveró una víctima más.
Mientras esto sucedía afuera, adentro, en el centro comercial, los locatarios lamentaban que la delincuencia haya sido el motivo de la caída de las ventas.
“Nos duele y sentimos que falta seguridad en toda la ciudad, pero nosotros no podemos ejercer ese derecho, quien lo tiene es la autoridad, es la que tiene que ponerse a buscar a los delincuentes y encerrarlos”, acotó Ernesto Rojas, locatario del centro comercial.
La administración explicó que la seguridad se reforzó con 150 policías preventivos, armados con ametralladoras y pistolas de alto calibre, además de 33 elementos de seguridad privada, que sobre todo, vigilan el estacionamiento techado, lugar en donde se reporta el mayor índice delictivo.