PUEBLA, México, jun. 8, 2004.- Leonardo López Pascual, ya descansa en su pueblo natal, San Pablo Anciano, Puebla, el 11 de septiembre 2001, murió víctima de los atentados terroristas en las Torres Gemelas de Nueva York. “Es lo único que nos queda de darle sepultura aquí en mi pueblo”, dijo Ana María Pascual su madre.
Sólo así se convenció su esposa, sus hijos y su madre Doña Ana María de que Leobardo realmente murió en el piso 107, donde laboraba como cocinero, San Pablo Anicano enclavado en la Sierra Mixteca de Puebla, también se vistió de luto, al recordar que Leobardo viajó a Estados Unidos con la esperanza de que su familia no siguiera sufriendo las consecuencia de la pobreza.
“No hay trabajo y no hay cosecha no regadío muy reseco nuestro pueblo no hay de nada para lucharle para comer”, señaló Ana María Pascual.
Ahora sólo esperan a que el gobierno estadounidense asegure la entrega de una indemnización para el sustento de su esposa e hijos.
Leobardo López, es el único identificado de cuatro poblanos que desaparecieron el día del acto terrorista.
Sin embargo el fenómeno migratorio parece que seguirá cobrando vidas de mexicanos que intentan llegar a Estados Unidos a buscar una mejor forma de vivir.
“Quisiéramos que ya no se fueran que hubieran más fuentes de trabajo”, señaló, María Luisa Pascual, prima de Leobardo López.