CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 12, 2004.- El jefe de Gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, rompió con el Gobierno Federal. “Ya estuvo bien, ya llegaron a mi límite. Me cansé de estar pidiendo una audiencia, estuve insiste e insiste y llevo más de tres meses recibiendo golpes y ya pinté mi raya, entonces no me voy a dejar”, manifestó López Obrador.
La decisión de romper a cualquier posibilidad de diálogo la tomó después de que el Gobierno Federal no dio muestras de tener voluntad de acercamiento, dijo López Obrador.
“Son muy chuecos, están acostumbrados al doble lenguaje, al doble discurso, son de dos caras, dicen una cosa y hacen otra, tienen como doctrina la hipocresía, por eso no les creo, porque así como hablan de diálogo, capaz que el lunes ya tenga yo otra denuncia, otro citatorio”, comentó el jefe de Gobierno del Distrito Federal.
En su conferencia de prensa de este sábado, López Obrador señaló que en lugar de diálogo lo que habrá ahora entre los Gobiernos Federal y capitalino serán debates.
“Si quieren un debate lo vamos a tener todos los días, porque no es posible que estemos trabajando en beneficio de la ciudad y ellos se estén dedicando nada más a estarnos poniendo el pie para que nos caigamos”, mencionó.
Hay una manera de terminar con el debate -señaló López Obrador- y ésta es dar pruebas fehacientes.
Y a la prueba que se refirió es que termine el proceso de desafuero que se le sigue en la Cámara de Diputados.
Reportero.- ¿Hasta que termine su proceso en la Cámara? Andrés Manuel López Obrador.- Así es, hasta que demuestren lo contrario, en los hechos.