CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 13, 2004.- Funcionó el dispositivo de seguridad. Cuatro mil policías de diferentes corporaciones vigilaron el estadio de Ciudad Universitaria y sus alrededores. Estaba previsto impedir la entrada de ciertas personas por su conocida conducta agresiva. Uno de ellos es César Lomelí, quien pertenece a la porra "irreverente" de las Chivas Rayadas del Guadalajara.
Estuvo presuntamente implicado en el incidente donde un joven perdió un ojo al caerle un petardo en el estadio Jalisco, en enero del 2003. La policía tenía fotos de él y lo estaban esperando.
Finalmente llegó y dijo: “Yo estuve en el estadio cuando pasó esa desgracia , yo nada más oí el tronido y vi que llevaban a mi compa con el ojo de fuera”.
Se le impidió la entrada al estadio. Después del partido quedó libre por falta de pruebas en su contra.
Otras 16 personas más fueron detenidas.
“La principal fue la reventa de boletos, en segundo lugar alterar el orden público, hay gente que estaba aventado cosas de la parte de arriba a abajo del estadio, tuvimos una persona por ingerir, una por estar inhalando marihuana, una persona que ingresó por un lugar no autorizado y una que estaba orinando dentro del estadio”, informó el juez cívico Julián Díaz.
A pesar de que fueron detenidos en flagrancia la mayoría negó el hecho.
“Que estaba realizando la reventa, pero había revendedores atrás de mi, me dijeron que era yo. Yo soy gerente de un restaurante, yo no tengo necesidad de revender boletos”, comentó uno de los detenidos, de nombre Alejandro Martínez.
Después de ser puestos a disposición del juez cívico y en presencia del Ministerio Público móvil, los detenidos pagaron una multa de mil 200 pesos en promedio y quedaron libres.