CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 15, 2004.- La Llama Olímpica fue entregada a la atleta mexicana Rosario Iglesias, quien a las 19:32 horas prendió el pebetero olímpico del Zócalo de la Ciudad de México. “Chayito”, de 93 años, recibió la flama de manos de José Ramón Fernández, quien la llevó hasta el templete preparado para la ocasión, donde estuvieron presentes autoridades del Gobierno de la Ciudad del México, el rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, el embajador de Grecia en México, y el presidente de la Asociación de Comités Olímpicos Internacionales, Mario Vázquez Raña, entre otros.
Afortunadamente cesó la lluvia que azotó por la tarde el centro de la Ciudad de México y permitió llevar a cabo la ceremonia de clausura y despedida de la insignia olímpica, a cargo del jefe de gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador.
Poco minutos después llegó a la explanada del Zócalo la velocista mexicana, Ana Gabriel Guevara, en un camión del sistema RTP del DF, a quien no la dejaron bajar por razones de seguridad, debido al desorden que provocaron algunos manifestantes.
Fue hasta el final del evento, cuando subió al templete a saludar a los asistentes.