CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 24, 2004.- Este jueves, a las puertas del Gobierno del Distrito Federal, un grupo de mujeres rezó un rosario para que el jefe de Gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, conserve su cargo. "Y que mejor manera que manifestarle que tenemos la confianza en él, que estamos rezando por él, y que queremos que por su propia seguridad, como por la viabilidad de este proyecto de Gobierno, podamos salir adelante", dijo Susana Alanís Moreno, del movimiento Mujeres en Defensa de la Esperanza.
Adentro, en su conferencia de prensa, el jefe de Gobierno hizo hincapié en que su defensa es más terrenal.
"Yo no estoy rezando, pero sí creo que mucha gente, se los puedo asegurar, está a favor de que continuemos trabajando por la ciudad", declaró el Jefe de Gobierno.
Confirmó que recibió de la Procuraduría General de la República (PGR), la notificación sobre la acusación de violar un laudo laboral, caso por el que hace 15 días le enviaron un citatorio para presentarse a declarar ante un ministerio publico federal del Reclusorio Oriente.
López Obrador adelantó que, en uso de su derecho como alto funcionario, responderá por escrito la próxima semana.
"Es que no hay fundamento legal, o sea, voy a contestar, pero no existe ningún fundamento legal", comentó.
El jefe del Gobierno capitalino siguió con su negativa de hablar sobre los índices de inseguridad y la marcha del domingo.
"Yo tengo mi punto de vista sobre todo lo que ha venido sucediendo, hay mucho ruido, aturde el ruido, pero no quiero polemizar porque le tengo mucho respeto a la gente, y sé que la gente no es manipulable", concluyó.