CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 27, 2004.- Este domingo se celebró en la capital mexicana, la marcha silenciosa en contra de la delincuencia. Mientras llegaban los contingentes al Zócalo, en el interior de la Catedral, cientos de personas buscaron consuelo en su fe y pidieron auxilio divino en contra de la inseguridad.
"Aquí rogándole a Dios que se acabe esta delincuencia tan terrible; este moño que traigo aquí es el luto que nos han dejado, nos han tocado secuestros, nos han tocado robos de coches, nos han tocado asaltos", señaló Fidela Callejas, quien rezaba en la Catedral.
En el marco de esta marcha cientos de personas vestidas de blanco ingresaron a la Catedral metropolitana para elevar una oración en favor de la seguridad y de que termine la delincuencia en nuestro país.
Otro de los feligreses, Ramón Velásquez, manifestó llorando:
"Que todo se componga, que ya los partidos políticos, que ya piensen lo que se necesita, ellos también no más por su bien, no ven por el bien del pueblo, es triste, es triste lo que está pasando, este es el país que no queremos dejarles a los hijos".
El Cardenal Norberto Rivera, luego de oficiar su misa dominical, salió al atrio de Catedral para soltar mil globos.
500 blancos, simbolizaron la oración de los fieles porque cese la inseguridad y la violencia, porque se respete la vida.
500 negros en señal de duelo y sufrimiento por las víctimas de la delincuencia.
"Debemos escuchar al pueblo, que el problema lo sienten profundamente, que es un problema real, no es inventado por un grupo o por otro sino es un sentimiento del pueblo que se siente indefenso, siente que la delincuencia va creciendo, siente que hay impunidad en el país", puntualizó el cardenal Norberto Rivera, Arzobispo Primado de México.
Y es que según el cardenal Rivera la delincuencia no solo ha rebasado a las autoridades sino a la sociedad mexicana entera.
Pero lo que dejo claro es que la pena de muerte no resolvería nada.
"No resolveríamos nada, se cometerían más injusticias y se vería como una venganza contra aquellos que han violado la ley, yo creo que la violencia nunca se combate con la violencia sino que es necesario el perdón", agregó.
Y después de la marcha y de la misa del cardenal Rivera, los feligreses siguieron entrando a Catedral.