CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 28, 2004.- El procurador general de la República, Rafael Macedo de la Concha, se pronunció este lunes porque las autoridades del país resuelvan sus diferencias y trabajen en conjunto por responderle a los mexicanos en su legítima exigencia de mayor seguridad. "Hoy sabemos, ayer lo confirmamos con el reclamo de los mexicanos, que debemos dejar atrás, que debemos hacer a un lado de una buena vez divisiones y confrontaciones estériles, insisto, todo a su tiempo, hoy el único voto que debe existir es para un México mejor", comentó Macedo de la Concha.
"Han sido décadas de impunidad y de crecimiento delictivo que los mexicanos quieren dejar atrás. No hay nada oculto atrás de ello, sólo, sólo está el reclamo legítimo de los mexicanos. Ya no pueden ignorarse las voces de los ciudadanos, no pueden ignorarse sus reclamos", expresó.
Este fue el principal mensaje que la marcha del domingo dejó en la Procuraduría General de la República (PGR).
“Debemos reconocerlo: el miedo, la desconfianza, la incertidumbre, está sembrada en la ciudadanía, ¡ya basta!, ¡ya basta! es su reclamo. No es posible permitir que la delincuencia secuestre nuestras aspiraciones y proyectos nacionales", manifestó el titular de la PGR.
El Procurador criticó a quienes han descalificado la marcha.
"No podemos descalificar lo evidente, la descalificación -si es que alguien la ha hecho- sin duda, entonces es no querer escuchar un reclamo natural, un reclamo legítimo de los mexicanos", señaló.
El Procurador dijo que hará lo posible por dar respuesta a las demandas de castigos ejemplares para los secuestradores.
Reportero.- Usted como abogado de la Nación, ¿integraría esta iniciativa de ley para la pena de muerte y la cadena perpetua? Rafael Macedo de la Concha.- En este caso, como usted me lo dice, sin duda Iván que hay que asumirlo con responsabilidad y hay que llevar este, yo diría reclamo y mandato ciudadano a donde debe de ir, a nuestro Congreso".
El Procurador pidió que la ciudadanía confíe en la PGR y que siga denunciando a los delincuentes para llevarlos a la cárcel.