MONTERREY, México, jun. 28, 2004.- Elementos de la Policía Ministerial de Nuevo León encontraron el cuerpo del empresario regiomontano, Javier Alvarado Quiroga, dueño de la empresa pinturas Doal y quien fuera secuestrado desde el pasado 27 de febrero en el municipio de San Pedro Garza García. De acuerdo con los vecinos del lugar, los agentes ministeriales mantenían acordonada la quinta ubicada en el ejido los Nogales de Santa Catarina, Nuevo León situado en el interior del parque recreativo La Huasteca y fue hasta este lunes cuando la Procuraduría de Justicia estatal obtuvo una orden judicial para desenterrar el cadáver.
Tras un fuerte hermetismo y ante la presión pública, el Procurador de Justicia, Luis Carlos Treviño Berchelman dijo en rueda de prensa, que el presunto responsable del crimen fue identificado como Ricardo Palomino Treviño y fue detenido por la Procuraduría de Michoacán en el municipio de Lázaro Cárdenas.
“Hasta este momento los datos que nosotros tenemos y a donde apunta la investigación es que fue la privación de la vida de esta persona y después por situaciones de tratar de desviar la atención se trataron de decir que el señor Alvarado Quiroga, había sido secuestrado”, dijo Luis Carlos Treviño, Procurador de Justicia de Nuevo León.
Personal de la Procuraduría y médicos forenses se internaron en cinco vehículos a la quinta donde se encontró la víctima.
Los efectivos policíacos intentaron bloquear la toma de cualquier imagen donde estaban trabajando, pero desde una azotea contigua pudimos confirmar como personal de la Procuraduría estatal con picos y palas desenterraba una caja de madera con el cadáver en su interior.
“El probable responsable de nombre de apellido Palomino Treviño, privo de la vida al señor Alvarado y posteriormente hizo una serie de llamadas", dijo el procurador neolonense.
Palomino Treviño de oficio asesor de bienes raíces, rindió su declaración ante el Ministerio Público de Nuevo León y en los próximas horas se determinara su situación jurídica, en tanto el cuerpo del empresario se encuentra en el anfiteatro del hospital universitario donde se realizan las pruebas periciales respectivas.
Desde el crimen de Don Eugenio Garza Sada acontecido el 18 septiembre de 1973, Nuevo León no era escenario del secuestro y asesinato de un empresario.