CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 29, 2004.- El subprocurador de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República (PGR), Mario Álvarez Ledesma, respaldó al procurador Rafael Macedo de la Concha en su postura sobre valorar la viabilidad de aplicar o no la pena de muerte en México para delitos como el secuestro. "Me parece que la idea del procurador no va encaminada al afirmar necesariamente que la pena de muerte tenga que imponerse en México, sino que es un camino que hay que estudiar. No hay que desecharlo a priori”, declaró Álvarez Ledesma.
Sin embargo, el funcionario federal aseguró que haría falta un mejor sistema de justicia en México para no aplicar la pena capital a inocentes.
"Nosotros sabemos que el proceso penal mexicano no es muy confiable, tiene todavía déficits importantes, y la pena de muerte en ese entorno sería algo complicado", comentó Álvarez Ledesma.
Aclaró que en México sería difícil aplicar la pena de muerte, toda vez que existen convenios internacionales para no aprobar ese tipo de penalidades.
“México tiene ya firmados varios, por ejemplo, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y otros, en donde se proscribe la pena de muerte, de hecho ya hay un proyecto de ley del presidente de la República para proscribirla", concluyó.
El funcionario federal fue entrevistado durante la inauguración del seminario sobre la atención de víctimas del delito, organizado por la PGR.