CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 29, 2004.- El Instituto Nacional de Migración está en crisis. Magdalena Carral, comisionada del Instituto, reveló que el incremento de entrada y salida de personas desbordó la capacidad del instituto.
“El fenómeno migratorio rebasa por mucho la capacidad actual del instituto, ya que en los últimos 10 años, los puntos de internación que cubre crecieron prácticamente el 50%”, dijo la funcionaria.
Durante una reunión con senadores, les advirtió que la falta de recursos estrangula al instituto y eso pone en riesgo al órgano encargado de la política migratoria y de la seguridad nacional.
“El presupuesto federal no sólo no ha aumentado en los últimos años, sino que en el 2004 se redujo en 6%, por lo que esta entidad que realiza funciones de seguridad pública y política migratoria, debe operar con base en un ingreso variable”, señaló Carral.
La comisionada aseguró que el presupuesto actual no alcanza ni para pagar la nómina. Pero, según ella, a pesar de estas deficiencias, el instituto cumple con sus objetivos, afirmación que no compartieron senadores como Rutilio Escandón del PRD:
“Ha habido muchos cambios, pero siguen los cambios sin dar resultados, será que no ha habido una debida profesionalización en la materia.”
Incluso la Senadora Micaela Aguilar le insistió en las quejas de los paisanos:
“Sus señalamientos son reiterados ante las vejaciones que padecen por parte de las diferentes policías de nuestro país.”
Sobre los extranjeros en zonas simpatizantes del EZLN, Carral hizo una confesión.
“El seguimiento que el Instituto hace a los extranjeros que están en esas zonas zapatistas, para nosotros también ha sido un problema, ha sido un problema porque tampoco dejan entrar a nuestras autoridades... Migración no puede ir sólo a este tipo de inspecciones, porque no nos permiten la entrada.