NUEVO LAREDO, México, jun. 30, 2004.- Lo que faltaba; un narco-reo asesinó de un balazo en la cabeza a otro interno del penal dos de Nuevo Laredo, Tamaulipas. Moisés Espino Cortés, de 30 años, quien había ingresado a este penal el pasado 13 de enero por el delito de robo, fue asesinado a "quema ropa".
La muerte violenta número 38 en lo que va del año en esta ciudad fronteriza, se registró en el módulo número 6, frente al área de lavaderos y una tienda de abarrotes.
"Presentaba, a simple vista, un impacto de bala con entrada en la auricular derecha y con expulsión en la cabeza, superior. En su mano había una arma de fuego, calibre 9 milímetros", informó el subprocurador de Justicia, Mario Alejandro Constantino Trejo.
En el lugar fue localizada la pistola Smith And Wesson que utilizó el homicida.
Hasta el momento, la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas no ha precisado ni el móvil del homicidio ni la forma en que los reclusos obtienen las armas de fuego dentro de un penal.
Reportero.- Licenciado, aquí lo que llama la atención es las armas de fuego dentro de un penal. Mario Alejandro Constantino Trejo.- Bueno, yo creo que sí, efectivamente, llama la atención. Nosotros, por nuestra parte, tenemos también una investigación en cuanto a este hecho que se da en el reclusorio.
Aunque se mantiene en reserva la identidad del asesino, extraoficialmente se supo que se trata de Jesús Gamez Puente, de 25 años, quien enfrenta proceso penal por el delito de narcotráfico.