CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 30, 2004.- Antes de la medianoche arribará al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México el cuerpo de Miguel Ángel Mejía Méndez., el joven migrante que el pasado jueves se suicidó de un tiro en el pecho en el puente de Brooklyn. Además de sus 4 hermanos Miguel Ángel vivía en Nueva York con su pareja y su hijo de 2 años de edad.
Doña Julia Méndez, madre de Miguel Ángel, solo tiene dos deseos, sepultar en México los restos de su hijo y conocer a su nieto y dijo:
"Si esta muchacha me esta oyendo, la que vivió con él, que me traiga a mi niño pa, conocerlo, o que me den permiso pa, ir a conocer a mi nietecito".
En tres ocasiones el gobierno estadounidense ha negado la visa de turista a los padres de Miguel Ángel.
“Yo en lo personal juré volver a no insistir, porque la verdad somos seres humanos, tanto ellos como nosotros, no tienen por que tratar de sobajar a una persona", externó José Luis Mejía, padre de Miguel Ángel.
Santiago es el de camisa blanca y lentes obscuros.
José Luis es el que esta sentado junto a el.
Santiago y José Luis regresaron a México para asistir al sepelio de su hermano. Pudieron hacerlo porque cuentan con residencia legal en los Estados Unidos.
En Nueva York se quedaron Amparo y Alberto, quienes continúan en calidad de migrantes, ilegales. Sus padres no los han visto desde hace 10 años.
“Le pido al cónsul o como se llame que me de permiso de ver a mis otros dos hijos; no quiero mucho, solo un mes o lo que me quieran dar de permiso, pero que me den permiso para que no vaya a suceder lo que sucedió, porque ahorita mis hijos están muy mal", apuntó llorando la madre de Miguel Ángel.