LEÓN, México, jul. 5, 2004.- El infante de marina del ejército de los Estados Unidos, Juan López Rangel, fue sepultado en su tierra natal, San Luis de la Paz, Guanajuato. A petición de la familia y de sus compañeros se efectuó una ceremonia luctuosa que fue interrumpida momentáneamente para la revisión de las armas que portaba el personal militar de los Estados Unidos.
En principio se pensó que eran armas regulares, pero luego se aclaró que eran ceremoniales. Los militares estadounidenses se retiraron y el sepelio continuó.
Informado de lo ocurrido, Tony Garza, embajador de los Estados Unidos en México, dijo que es un escándalo que la interrupción de la ceremonia haya manchado un evento cuyo único significado fue rendir honores al infante de marina Juan López.
En la ceremonia participaron cientos de habitantes de San Luis de la Paz para recordar a Juan López, originario de este municipio.
El cortejo salió primero de su casa en la calle Zaragoza y se realizó una marcha por las calles hasta la iglesia de San Luis Rey, en el centro de la ciudad para una misa de cuerpo presente.
Posteriormente, el cortejo se dirigió al penteón municipal.
Ahí se rendían los honores militares, solicitados por la familia y compañeros de Juan López Rangel, cuando se pidió la revisión de las armas.
Junto con otros tres soldados, Juan López murió en una emboscada al oeste de Bagdad el pasado 21 de junio.
A la ceremonia luctuosa asistió un contingente militar de los Estados Unidos, así como funcionarios de la embajada estadounidense en México.