CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 6, 2004.- La Procuraduría General de la República (PGR) investiga el robo de más de tres toneladas de seudo-efedrina, un precursor químico que se utiliza en medicamentos, pero también para producir drogas duras, como el cristal. El robo ocurrió en un estacionamiento, en la aduana del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). La PGR investiga a todos: desde la agencia aduanal encargada de liberar el cargamento, los vigilantes del estacionamiento, hasta el cártel que podría beneficiarse con el robo. ¿Que para qué quiere el crimen organizado la seudo-efedrina? La seudo-efedrina es el té del desierto, por su nombre científico ephedra. Este arbusto por si solo contiene efedrina y seudo-efedrina, substancias utilizadas en antigripales y productos para reducir de peso. “Eliminan la sensación de cansancio, aumentan la capacidad del cuerpo para actividades físicas; eliminan el apetito, la gente deja de comer”, precisó Benjamín Ruiz, jefe química experimental de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La efedrina y la seudo-efedrina son adictivas. En grandes cantidades, la seudo-efedrina genera alucinaciones, por lo que en México está restringido su uso sólo para combatir la enfermedad del sueño y muy pocas afecciones adicionales.
La seudo-efedrina puede convertirse en metanfetaminas; drogas de alto poder que actúan sobre una parte del cerebro, donde se produce la sensación de placer.
Metanfetaminas como: el éxtasis y los cristales que pueden ser fumados, inhalados o inyectados conocidos como hielo, ice, shabu o speed.
“Se sintetizan para aumentar la energía sexual, por ejemplo. Otras que para favorecer la socialización, otras para favorecer la empatía o la platica”, precisó Eduardo Riquelme García, subdirector de Proyectos Químicos de los Centros de Integración Juvenil.
Se trata de estimulantes que actúan sobre el sistema nervioso central, Pero, ¿cuáles son sus efectos?
“Desde una simple taquicardia con un poquito de elevación de la presión arterial, hasta accidentes vasculares por rompimiento de alguna arteria en el cerebro por la presión arterial o a una arritmia cardiaca o un infarto al miocardio”, explicó Riquelme García.
Tachas, cristal, speed, se consumen en los “raves”, en las fiestas de larga duración de los jóvenes en el país. Se les agrega talco, harina y otras sustancias para aumentar el tamaño de la dosis.
“Ni siquiera se necesita saber química, lo que se requiere tener la tecnología, no se necesita saber repostería para hacer un pastel”, señaló Benjamín Ruiz.
¿Cuántas dosis de metanfetaminas podrían producirse, con las tres toneladas de seudo-efedrina desaparecidas?
“Si fueran de seudo-efedrina, estaríamos hablando del orden de 250 millones de dosis, y si esto lo transformamos a metanfetaminas, como la dosis requerida es menor y aumenta el peso en la transformación, estaríamos hablando del orden de 600 millones de dosis”, detalló el jefe de química experimental de la UNAM.
Lo que es más difícil de calcular es la cantidad de infartos que llegarían a generar.