CINTALAPA, México, jul. 6, 2004.- Un intento de motín en uno de los módulos del nuevo penal El Amate, ubicado en Cintalapa, Chiapas, provocó la movilización de la policía sectorial a la interior de la cárcel. Varios internos del módulo azul de mediana peligrosidad, rompieron las chapas de algunas celdas, así como una cámara de vigilancia. A las dos horas de ocurrido el incidente se logró controlar la situación.
Según el Gobierno estatal, esto ocurrió debido a que algunos internos se han visto afectados por no tener los mismos privilegios que tenían en el penal de Cerrohueco.
“Justamente por eso hablo de nuevas reglas, hay incluso al llegar al nuevo penal se encontraron que hay reglas establecidas que no habían en el anterior penal y conocen la situación como vino derivando Cerrohueco”, explicó Rubén Velásquez, secretario general de Gobierno.
Varios familiares se mostraron angustiados por el incidente.
“Nada más con verlos saber que están bien, con eso nos conformamos, queremos pedir al director que nos dejen ver aunque sean en ventanilla, no queremos ir a ver directamente, sólo en ventanilla nada más”, pidió el familiar de un interno.
El jueves pasado, los 2 mil 328 internos del penal de Cerrohueco fueron trasladados al cereso 14 de El Amate. El Gobierno estatal dijo que tanto internos como familiares deberán acatar las nuevas reglas.
“Una cosa que cambia no podrán visitarlos todos los días, hay días de visita, los alimentos se los da el penal, hay cosas que cambian radicalmente, los familiares deben tener confianza en que se están respetando los derechos humanos”, afirmó Velásquez.
Según el Gobierno estatal, desde que entraron al penal de El Amate, algunos reos que mantenían el autogobierno en Cerrohueco mostraron inconformidad con la nueva disciplina que se ejerce en este cereso considerado de máxima seguridad en el sureste del país.