CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 12, 2004.- José Luis Otelo tiene 30 años de edad, desde hace tres, está preso en el Reclusorio Oriente, acusado de robo calificado y portación de arma de fuego. Pero hoy fue un día distinto. “Es algo que queríamos los dos, es el día de nuestra boda y estamos contentos”, afirmó José Luis.
Para él y su ahora esposa, no importó el lugar.
“Es dejar muchas cosas atrás, llegó el momento y estoy feliz, lo importante es casarse con amor”, aseguró Irma Pérez, esposa de José Luis.
No sólo fue día de bodas en el Reclusorio Oriente, también se registraron a los pequeños, a los hijos de los reclusos.
Como José Antonio Juárez Castilla, quien lleva ocho años en prisión acusado de homicidio calificado; y registró a su hija.
“Es algo muy bonito, muy especial, saber que mi hija está registrada con mi nombre, aún estando aquí en la cárcel”, mencionó José Antonio.
Lourdes Hernández registró a su hija, “se llama América y tiene tres meses”.
Así, reunidos con sus familiares, festejaron este lunes, el que escogieron como su Día.
Rafael Cámara, subdirector técnico del Reclusorio Varonil Oriente, explicó que “se está logrando darle al interno un importante sentido de pertenencia, no es un extraño a la sociedad, ahora ya sabe que hay personas que lo esperan allá afuera”.
En total, 49 parejas se casaron por lo civil y 60 niños fueron registrados.