CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 14, 2004.- Con la entrada en vigor este miércoles de su Tratado de Libre Comercio (TLC) con Uruguay, México amplió a once los acuerdos de este tipo que mantiene con 42 naciones, que han convertido a este país en la octava potencia comercial del mundo. El convenio establece la liberalización de prácticamente todos los productos industriales y muchos de los agrícolas, mientras que el resto se desgravará en forma escalonada en los años siguientes.
Entre estos últimos figuran la carne bovina y los quesos, así como el calzado, los tejidos de lana y las prendas de vestir, y el sector automovilístico, que se regirá por lo acordado entre ambos países en el marco del Acuerdo Complementación Económica (ACE).
México firmó el ACE con el Mercado Común del Sur (Mercosur) en julio de 2002.
El calzado se desgravará en diez años y para los tejidos de lana México estableció un cupo de 1.8 millones de metros cuadrados iniciales que aumentarán a 2.3 millones al tercer año de la entrada en vigor del acuerdo.
Respecto a las prendas de vestir, se mantienen las mismas condiciones negociadas en el ACE que ambos países mantienen desde 1999.
En el sector automovilístico, los productos se regirán por lo acordado en el marco del acuerdo de complementación México-Mercosur (que integran Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay).
Ello implica la incorporación, con preferencia del 100%, de algunas piezas de automóviles, como neumáticos, vidrios, cerraduras, motores, bujías, cinturones de seguridad y cajas de cambios, entre otros.
El acuerdo establece la liberalización recíproca de productos como flores, hortalizas, frutas, harina de trigo, productos de panadería y pastelería, jugos de verdura y frutas, café instantáneo y extracto de café, bebidas no alcohólicas y cerveza, además de productos pesqueros.
Uruguay aceptó desgravar de manera inmediata 240 productos agropecuarios, mientras que México mantuvo excepciones para sus productos más sensibles del sector, como el maíz, el fríjol, la carne de aves y las grasas animales.
Para la carne de bovino, México aceptó reducir el arancel desde un 10% inicial hasta un 7% al tercer año de vigencia del tratado e incrementar el cupo anual de quesos desde 4,400 a 6,600 toneladas para uso industrial.
El TLC lo suscribieron el 15 de noviembre los presidentes de México, Vicente Fox, y de Uruguay, Jorge Batlle, durante la Cumbre Iberoamericana de Santa Cruz (Bolivia).
Además de la liberalización comercial, el acuerdo establece un marco normativo para promover las inversiones recíprocas y la cooperación económica.
Uruguay posee un mercado de 3.4 millones de habitantes con un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de 3,590 dólares al año, mientras México tiene 103 millones de personas y un PIB per cápita de 6 mil dólares anuales.
México exporta principalmente productos industriales y químicos a Uruguay, como tarjetas inteligentes, sulfuro de sodio y plásticos.
Uruguay, en tanto, envía a México básicamente productos agropecuarios, como leche, prendas de vestir de cuero, lana y sintéticas, quesos y grasas de animales.
El primer TLC que México suscribió fue con Chile en 1992, y dos años después firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Estados Unidos y Canadá.
Al año siguiente suscribió otros con Costa Rica y Bolivia, además de Colombia y Venezuela (G-3).
En 1998 lo hizo con Nicaragua, en 2000 con Israel y la Unión Europea, en 2001 con el denominado Triángulo del Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) y la Asociación Europea de Libre Comercio (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza), según datos de la Secretaría de Economía.