CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 18, 2004.- Los Príncipes de Asturias oyeron este domingo misa en la Basílica de Guadalupe, acompañados por el presidente de México, Vicente Fox, y su esposa, Marta Sahagún, y los 17 mil fieles que acudieron al mayor templo mariano de América. Desde unos reclinatorios situados frente al altar mayor asistieron al oficio religioso que celebró el rector de la Basílica, Diego Monroy, ante una imagen de la Guadalupana.
Antes de la misa y nada más llegar, Don Felipe y Doña Letizia, junto al matrimonio, Fox oraron ante el huipil (capa) de Juan Diego con la imagen de la Virgen Morena.
Después, y siempre acompañados por el matrimonio Fox, los Príncipes de Asturias recorrieron la Basílica antes de la celebración de la misa.
Diego Monroy dio la bienvenida a "la casita de la Señora del Cielo" a los príncipes de Asturias y al presidente Vicente Fox y su esposa.
Los fieles respondieron con aplausos esta ofrenda y cuando se percataron de la presencia de Don Felipe y Doña Letizia se apelotonaron en las primeras filas para poder verles de cerca.
Con este acto, el presidente y su esposa hicieron realidad su deseo de que los Príncipes conocieran uno de los lugares más emblemáticos de México y el principal centro de peregrinación católica de América.
80 MIL PEREGRINOS
Este domingo llegaron desde el estado central de Querétaro unos 80 mil peregrinos para venerar a la Virgen Morena, de los cuales 51 mil vinieron caminado desde sus lugares de origen durante 15 días seguidos para orar ante la patrona de México.
La Virgen de Guadalupe es un símbolo del sincretismo religioso que fundió en tierras americanas el catolicismo aportado por los españoles con las creencias religiosas de las comunidades indias.
Así, según la tradición, en el año 1521 la Virgen María se apareció al indígena Juan Diego en el monte Tepeyac.
Las autoridades religiosas de la época no creyeron a Juan Diego, pero la Virgen -relata la tradición- le dijo al indígena que llevara su huipil ante el obispo, y cuando lo abrió, apareció la imagen de María y un ramo de rosas frescas.
En la actualidad, unos 15 millones de personas peregrinan anualmente hasta Guadalupe para orar ante la imagen que descubrió Juan Diego, quien fue canonizado por Juan Pablo II en junio de 2002.
Muchos de los peregrinos llegan a Guadalupe entonando canciones a la Virgen, ataviados con trajes típicos ancestrales.
Con esta visita a Guadalupe, el presidente de México ha querido mostrar su afecto por la Familia Real española acompañando a los Príncipes de Asturias a escuchar misa e invitándoles el sábado a almorzar en su residencia oficial de Los Pinos.
Habitualmente, el mandatario mexicano se desplaza los fines de semana hasta su rancho de San Cristóbal, en el estado central de Guanajuato, pero este fin de semana el matrimonio Fox permaneció en la capital del país para hacer de anfitriones.
Además, Vicente Fox dio indicaciones para que Don Felipe y Doña Letizia se trasladen esta noche en el avión presidencial a Monterrey, donde mañana inaugurarán el XV Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas.
Tras la visita a Guadalupe, los Príncipes se trasladaron a la residencia de la embajadora de España en México, Cristina Barrios, para mantener un almuerzo privado con personalidades del ámbito cultural iberoamericano.
Entre los invitados se encontraban el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez; el Premio Príncipe de Asturias Álvaro Mutis; el politólogo Federico Reyes Heroles; los escritores mexicanos Héctor Aguilar Camín y Elena Poniatowska, y Ramón Sidao, poeta y filósofo mexicano de origen español.
También estuvieron la ministra española de Educación, María Jesús Sansegundo, y el consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Santiago Fisas.