SALTILLO, México, jul. 20, 2004.- En Saltillo, Coahuila, bajo el aparente giro de club social privado, funciona una presunta casa de juegos, en donde se apuestan grandes cantidades de dinero mediante el uso de máquinas tragamonedas. Lo anterior fue detectado durante una visita realizada por inspectores del ayuntamiento local, tras la solicitud del club para trabajar con máquinas de video juegos.
“Derivado de una inspección realizada por personal de la presidencia municipal, se constató que el tipo de maquinas que conforman esta negociación, son máquinas tragamonedas”, informó Liliana Aguirre, directora de desarrollo urbano.
Por ello –dijo- se negó el permiso y se notificó a las autoridades federales el uso de máquinas tragamonedas, actividad que debe estar regulada por la Ley de Juegos y Sorteos.
“En virtud de eso, como Dirección de Desarrollo Urbano, hicimos del conocimiento, tanto a Secretaría de Gobernación, como a la PGR (Procuraduría General de la República)”, precisó Aguirre.
Informó que hasta ahora no se ha recibido respuesta alguna de las dos dependencias federales. Mientras tanto, la mayoría de quienes asisten al supuesto club se negaron a hablar, pero luego de permanecer varias horas frente al establecimiento, una de las socias declaró.
“Es un centro de entretenimiento y aquí, pues, cada quien juega lo que quiere, pero está bien, nada más se tiene que jugar con medida”, comentó una de las socias de este club, de nombre Sun City.
Aceptó que las apuestas son de acuerdo a las posibilidades de los jugadores.
Pero uno de los propietarios mencionó que el club fue creado para actividades culturales, de esparcimiento, entretenimiento y desarrollo de las habilidades mentales para socios a través de la operación de máquinas electrónicas de video juegos y negó que sea una casa de apuestas.
“No hay juegos de apuestas, no hay juegos de azar, no se cruzan apuestas, no tiene que ver con negocios de apuestas que ya existen en Monterrey y otras ciudades”, afirmó Alejandro Ylizaliturri, propietario del Sun City.
Sin embargo, los propios socios lo desmienten y confirman que sí hay apuestas. El ayuntamiento local está en espera de que las autoridades federales actúen y clausuren el negocio.