CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 23, 2004.- La Procuraduría General de la República (PGR) investiga la denuncia de que un presunto miembro de la red terrorista Al Qaeda, identificado como Adnan Gushar el Shukrijumah, llegó a territorio mexicano procedente de Honduras. Así lo confirmó hoy el subprocurador de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, José Luis Santiago Vasconcelos, en un encuentro con corresponsales extranjeros. No obstante, puntualizó que "no hay elementos objetivos que nos lleven a afirmar que está aquí".
Indicó que "es un tema muy confuso, porque al parecer en Honduras le identifican y suponen que pudo haber ingresado en México con intención de entrar en Estados Unidos".
"Pero no hay nada que fundamente objetivamente esta afirmación, no tenemos nada", agregó.
El titular de la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada señaló que, en todo caso, "la alerta está disparada", por lo que han sido avisados la Procuraduría, el Instituto Nacional de Migración, los servicios de Seguridad Nacional, la Policía Federal Preventiva y el Ejército mexicano.
"Pero es difícil encontrar a alguien que, al parecer, es un fantasma al que se vio en algún lado y que luego se supone que puede llegar aquí", dijo el funcionario de la Procuraduría.
Vasconcelos explicó que "la alerta se generó por el comentario de alguien que dijo 'creemos que va hacia el norte', pero es una hipótesis", puntualizó.
"Independientemente de que no hay nada objetivo, la alerta está disparada y lo estamos buscando; cualquier esfuerzo que se haga para la localización de un terrorista en territorio mexicano no es infructuoso ni es innecesario", añadió.
En este sentido, el subprocurador señaló que "por un principio de seguridad nacional se procede inmediatamente a la búsqueda y localización de estos sujetos".
"Y por un principio de solidaridad, sobre todo con el pueblo norteamericano, se está en obligación de realizar la búsqueda; no nos podemos dar el lujo de no hacerlo", enfatizó Vasconcelos.
El Shukrijumah, de nacionalidad saudí, es buscado por la Oficina Federal de Investigaciones de EEUU (FBI) por presuntas actividades con la red terrorista Al Qaida, es considerado muy peligroso y por su detención hay una recompensa de 5 millones de dólares.