CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 26, 2004.-Al menos medio centenar de taxistas interceptaron nuevamente el Tsuru blanco del jefe del gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, para exigir la detención de los taxis ‘pirata’. Sin embargo, de acuerdo con información de la Dirección de Comunicación Social del gobierno capitalino, en ese momento, cerca del mediodía, el mandatario local se encontraba supervisando los trabajos de los segundos pisos del Periférico, en las inmediaciones de la avenida Las Flores.
El vehículo de López Obrador era conducido por el director de Logística, Nicolás Mollinedo, cuando fue interceptado por unos 50 taxistas, sobre la avenida 20 de Noviembre, casi esquina con la Plaza.
Los inconformes rodearon el vehículo y le pintaron la leyenda ‘fuera piratas’ sobre uno de los costados, sin embargo, poco tiempo después fueron atendidos por el subdirector de Concertación Política de la Administración local, Pedro Bello, en virtud de lo cual Mollinedo pudo retirar el automóvil.
Este grupo de taxistas ya había interceptado a López Obrador para manifestarle su inconformidad por la competencia desleal que representan los taxis ‘piratas’, particularmente en la zona aledaña al Paradero del Metro Indios Verdes.