COACALCO, México, jul. 30, 2004.- Una fuerte tromba provocó graves daños en las estructuras de 350 casas, en 16 colonias de tres municipios conurbados del estado de México: Tultitlán, Tultepec y Coacalco, este último, el más afectado. Fue una hora de zozobra, de lluvia y granizo, acompañados de fuertes vientos.
“Se voló todo el techo y una lámina fue la que me pegó en el ojo y abracé a mis hijas, la barda de mi casa se abrió a la mitad”, relató Margarita Ortiz, una de las personas que resultó afectada.
“Estamos hablando de la zona de portales, pero también en Laurel y San Felipe también hubo daños, estamos hablando de más de 150 casas”, señaló Ángel Hernández, del Ayuntamiento de Coacalco.
El fenómeno, jamás visto, según residentes de la zona, desprendió techos, rompió muros, ventanas, arrancó árboles y postes.
“Se trató de una especie de mini-tornado como lo llama Protección Civil, una tromba con vientos muy fuertes”, comentó Adrián Ruiz, vecino de uno de los municipios conurbados del estado de México.
Se montaron siete albergues para atender a unos mil damnificados, pero ninguno fue utilizado. La mayoría de las personas afectadas buscaron refugio con familiares o permanecieron cerca de sus casa devastadas.
“Me dice mi hija: ‘mamá, un remolino se está llevando un techo’. Me quise meter para el cuarto de mi hija y el mismo remolino me volvió a empujar”, afirmó Luz Vargas, otra de las personas que resultó afectada con este impresionante fenómeno meteorológico.
“En mi vivienda fue un huracán lo que pasó, desgraciadamente me quedé sin nada. Fue un fuerte viento que se llevó todas mis láminas y algo de pertenencias”, dijo el vecino Marco Antonio Madrigal.
Se reportaron encharcamientos de hasta 30 centímetros en algunas zonas. No se registraron lesionados.