NUEVO LAREDO, México, ago. 3, 2004.- Con la reimplantación en los Estados Unidos de la alerta naranja, en previsión de ataques terroristas a Washington, los distritos financieros de la ciudad de Nueva York y el estado de Nueva Jersey, también regresaron las minuciosas revisiones a peatones, automovilistas y camiones cargueros mexicanos que se internan a la Unión Americana por las 42 garitas de la franja fronteriza de 3 mil kilómetros. La Patrulla Fronteriza del Sector de Laredo, Texas, intensificó los operativos antiterrorismo.
“Terroristas, pues terroristas, pues todo el tiempo estamos en alerta para ese problema. Diario nos dan reportes, en inglés se dice ‘look out’ y todo el tiempo estamos en ese, todo el tiempo vigilante para terroristas", comentó Domingo Anaya, supervisor de la Patrulla Fronteriza de Laredo, Texas.
Los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza revisan diariamente a millones de mexicanos que cotidianamente cruzan la línea divisoria.
Además de las largas filas para cruzar, los automovilistas tienen que soportar el calor canicular de 40 grados centígrados.
"Ay no, oiga, con un ‘calorón’, acá muriéndose uno de calor y éstos que no caminan, están los puentes muy llenos", expresó una automovilista desesperada por cruzar la frontera.
Fue a mediados de diciembre del año pasado cuando el Departamento de Seguridad Nacional elevó de amarillo a naranja el nivel de las medidas antiterroristas, lo que provocó un caos vial en los cuatro puentes internacionales que comunican a los dos Laredos.