CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 4, 2004.- Este miércoles, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, fue cuestionado si se iba a permitir que la ciudad viviera un caos vial, como el martes, por las protestas de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Dijo que en cualquier caso iban a platicar con los manifestantes.
“Nadie protesta por gusto, o sea, no es como el carnaval, se manifiesta, se protesta cuando se está defendiendo una causa. Entonces hay que actuar con prudencia, no podemos a la primera usar la fuerza pública, yo no encabezo un Gobierno represor, yo soy partidario del diálogo y del acuerdo”, aclaró el jefe de Gobierno capitalino.
López Obrador envió este mensaje a los capitalinos.
“Yo le diría a la gente que estamos buscando mediante el diálogo que se llegue a un acuerdo para que no se afecte a terceros”, comentó.
Para López Obrador lo importante es atender el asunto de fondo.
“Yo espero que recapaciten los senadores del PRI, del PAN, el Gobierno Federal, no es correcto lo que están haciendo, es una imposición es una intromisión a la relación obrero patronal”, agregó.
López Obrador consideró que con la reforma al sistema de pensiones y jubilaciones del IMSS se hace a un lado el Contrato Colectivo de Trabajo.
NO SOMOS ALCAHUETES DE PONCE
El Jefe de Gobierno del Distrito Federal desconoce por qué Gustavo Ponce Meléndez, su ex secretario de Finanzas, no fue incluido en la lista de los delincuentes más buscados por la justicia capitalina.
“No sé por qué razón, no sé cuál fue el criterio para hacer esa selección. Lo que sí puedo asegurar es que no hay ninguna intención política para proteger a nadie, nosotros no somos alcahuetes de nadie", aseguró López Obrador.
Dijo que la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal continúa su investigación del caso.
NO LE APURA ENTREGAR PRUEBAS A DIPUTADOS
Este miércoles o jueves, López Obrador presentará a la Sección Instructora de la Cámara de Diputados pruebas en su defensa para evitar el desafuero.
“Lo repito, este no es un asunto jurídico, es un asunto político. Mañana, si les parece, les doy a conocer el documento, no voy a adelantar nada", respondió.
Rechazó que esperar hasta el término del plazo para entregar su respuesta signifique que no le preocupa el proceso en su contra.
"No, sencillamente tenemos nuestra conciencia tranquila, no cometimos ningún delito, no se violó ninguna ley, esto está armado, fabricado, nos quieren hacer a un lado, eso es todo, está más claro que el agua", comentó López Obrador.
Dijo que estaba ya por terminar el documento que entregará a los diputados encargados de analizar el caso.