WASHINGTON, Estados Unidos, ago. 5, 2004.- El uso de pistolas y rifles de aire comprimido en la patrulla fronteriza norteamericana fue acordado por los gobiernos de México y Estados Unidos hace 3 años, así lo informó Gloria Chávez, vocera de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos: “Juntos tomaron este tema de violencia en la frontera y juntos se pusieron de acuerdo en como poder prevenir más asaltos a los oficiales y a la misma vez más, prevenir más muertes que estaban sucediendo a lo largo de la frontera con México...” Luego de pláticas de alto nivel sobre migración en Texas y Washington, los dos gobiernos emitieron un comunicado conjunto en el 22 de junio del año 2001, comprometiéndose a lanzar campañas alertando a migrantes sobre los riesgos de cruzar la frontera en áreas peligrosas; reforzar la protección, búsqueda y rescates de migrantes con vigilancia aérea. Intensificar la lucha contra traficantes y que Estados Unidos iniciaría un programa piloto de armas no letales para abatir incidentes trágicos.
“En ningún momento este lanzador de polvo se va a utilizar para asaltar o para no respetar los derechos humanos de las personas”, afirmó Chávez.
Miguel Hernández, agente de la Patrulla Fronteriza explica el funcionamiento de las pistolas:
“Es aire compreso y tiene unas bolitas redondas que al ser disparadas dan el impacto a la persona se revientan y tiene pimienta, esa pimienta causa irritación y poquita molestia.”
Molestia pasajera que dice la vocera de la Patrulla Fronteriza es mejor que una herida de bala:
“Nuestros oficiales lo único que tenían era el arma de fuego para defenderse, este lanzador de polvo va a poder ser utilizado como una alternativa para poder detener una agresión sin herir mortalmente a una persona.”
El 23 de junio comenzó el programa piloto en tres sectores de San Diego y poco a poco se ha ampliado al centro, Yuma, Tucson y ahora recientemente al sector del paso Texas.
De 9,700 agentes de la frontera con México, sólo pocos lo usan asegura la patrulla.