CIUDAD DE MÉXICO, México, ago, 6, 2004.- Luego de presentar ante la Sección Instructora pruebas en su defensa, el jefe del Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, reiteró que la decisión de la Cámara de Diputados sobre su posible desafuero es una cuestión política. Sin embargo, López Obrador sostuvo que no va a negociar con los legisladores ni a recurrir el amparo. Su alternativa, dijo, es la opinión pública.
"En nuestros tiempos es muy importante, es muy poderosa la fuerza de la opinión pública... es primero tener toda la información, estar consciente de lo qué se trata e ir viendo poco a poco, no se puede tener un plan sobre algo que se va a ir dando", aseveró el jefe de Gobierno del DF.
Insistió en los cuestionarios que formuló para que sean aplicados al presidente Fox, al secretario de Gobernación y la procurador general de la República.
Sobre la expectativa que tiene de la votación que se pueda dar en la Cámara de Dipitados, sobre su desafuero, dijo:
“No es tan fácil, no es como que dos y dos son cuatro, no es que me van a destituir y que van a inhabilitarme, y que me van a meter en la cárcel, que me voy a quedar con los brazos cruzados, no, porque eso es una injusticia y no lo voy a permitir", advirtió López Obrador.
El jefe de Gobierno aprovechó para desmentir rumores de que piense renunciar a su cargo en diciembre.
“No, sencillamente no”, dijo.
-¿Pero, y si la consulta lo dice?
“¡Ah!, si la consulta lo dice sí. Vamos a realizar una consulta en diciembre, porque me comprometí al inicio del Gobierno, que cada dos años le vamos a preguntar a la gente sobre si considera que debe continuar el jefe de Gobierno o renunciar", contestó severamente el jefe del gobierno capitalino.