CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 9, 2004.- Periodistas, reporteros y comunicadores en México son blanco de una doble violencia, asegura la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Este lunes la CNDH dio a conocer que hay 153 quejas presentadas por periodistas de 1999 a la fecha por concepto de amenazas, intimidaciones, lesiones o incluso muerte.
“Aumenta en frecuencia e intensidad contra quienes critican y denuncian sistemáticamente actos de corrupción de autoridades y vinculación al narcotráfico”, señaló el presidente de la CND, José Luis Soberanes.
El segundo tipo de violencia que menciona la CNDH es la que ejercen Ministerios Públicos, autoridades judiciales y otros servidores públicos que citan, requieren e interrogan a los comunicadores para conocer las fuentes de su información.
Además de las quejas formales, la CNDH indaga 315 casos más de periodistas que de acuerdo con publicaciones y otros documentos, han sido violentados en su derecho a la información, amenazados o presionados en alguna forma.
De acuerdo con la Comisión, la PGR, las procuradurías y gobiernos estatales y municipales son las instituciones con más quejas.
La CNDH señala el Estado debe garantizar el derecho constitucional a la libertad de expresión así como el secreto profesional del periodista, el de no revelar sus fuentes. También dice que el primero que viola ese derecho, es la misma autoridad.
“Se ha presentado una vulneración... Al ser citados por agentes del Ministerio Público para que revelen sus fuentes, como un medio de intimidación para inhibirlos”, afirmó Raúl Plascencia, segundo Visitador de la CND.
Ante este panorama, la CNDH emitió dos recomendaciones a las procuradurías General de la República, las estatales y militar y a los gobiernos estatales.
Una para que los servidores públicos de estas dependencias que tengan trato con periodistas conozcan los derechos de los comunicadores.
Segunda que se dicten lineamientos para que los agentes del Ministerio Público eviten presionar a los periodistas a divulgar sus fuentes.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos llamó además al Congreso de la Unión a legislar sobre el derecho al secreto profesional de los comunicadores.