Haga clic aquí para ver el micrositio de Atenas 2004 CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 13, 2004.- Investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR), revelan que en los últimos meses, el centro del país se convirtió en el principal punto de distribución de droga para el interior del territorio nacional y los envíos a Estados Unidos.
En años anteriores, los grandes capos del narcotráfico enviaban aeronaves y embarcaciones a Sudamérica para traer la cocaína al norte del país.
Tras la caída de los hermanos Arellano Félix, en Tijuana, y de Osiel Cárdenas, en Tamaulipas, ahora los colombianos hacen llegar la droga hasta el Distrito Federal y zonas conurbadas desde donde se distribuye la droga al resto del país.
"Ahora lo que estamos viendo es que llega la droga a Centroamérica y de Centroamérica empieza a haber un gran tráfico hormiga hacia el centro del país, y el centro del país se está convirtiendo en el gran distribuidor de droga hacia el interior, de ahí la importancia en el combate ahora en el Distrito Federal", dijo José Luis Santiago Vasconcelos, subprocurador de Delincuencia Organizada de la PGR.
Para Vasconcelos, en el centro del país deben existir varios laboratorios de procesamiento de cocaína como el descubierto la noche del miércoles por el Ejército en una residencia de las Lomas de Chapultepec.
El funcionario federal advirtió de la peligrosidad de esos laboratorios clandestinos.
"Si no es bien manejado por todos los químicos que se manejan ahí y por los vapores que producen estos químicos, pueden provocar explosiones ... Un laboratorio de estos puede terminar con una colonia prácticamente", afirmó el subprocurador.
Santiago Vasconcelos informó que a más tardar este sábado se definirá la situación jurídica de los narcotraficantes del cártel del Golfo, detenidos esta semana en el Estado de México y el Distrito Federal.
Entre ellos, Ramiro Hernández García, "el Maty", quien ahora se sabe, se desempeñó como policía ministerial en Tamaulipas; Javier Aguilar Fuentes, ex policía ministerial de Tamaulipas, y quien hasta tres meses fue comandante de la policía judicial del Estado de México; y Alonso García García, también ex policía ministerial en Tamaulipas, identificado como escolta del lugarteniente de Osiel Cárdenas y Eduardo Costilla, "el Cos".