CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 14, 2004.- Medio centenar de activistas de derechos humanos plasmaron este sábado sus manos sus manos con pintura roja en la casa del ex presidente Luis Echeverría (1970-1976) en protesta por las desapariciones durante la guerra sucia en los años 70. En esta protesta, encabezada por la ex candidata presidencial Rosario Ibarra y madre de uno de los desaparecidos, los activistas mostraron pancartas con las palabras "asesino" y "genocida" y exigieron justicia.
El ex mandatario fue señalado recientemente por la fiscalía especial sobre desapariciones de la denominada "guerra sucia" como el responsable de la matanza de estudiantes del 10 de junio de 1971.
No obstante, el juez del caso rechazó ordenar su aprehensión por considerar que había prescrito el delito de genocidio por la matanza de entre 17 y 40 estudiantes.
Durante la protesta, calificada por los organizadores como la "olimpiada por la libertad y la justicia", los manifestantes efectuaron diversos actos para exigir el castigo de los responsables de la represión y desaparición de varios centenares de militantes de grupos de izquierda y de organizaciones guerrilleras.
La "guerra sucia" en México se prolongó en las décadas de 1960, 1970 y llegó hasta la de 1980.
Durante ese periodo negro de la historia desaparecieron más de un millar de personas, según organismos de derechos humanos, y también fueron asesinados más de 200 miembros de las fuerzas de seguridad.