CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 15, 2004.- El grupo del PRI en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) propondrá cambios a la Ley de Cultura Cívica para evitar que elementos de Seguridad Pública la apliquen a su conveniencia. El diputado local Jorge García Rodríguez, del PRI, informó que ante los escándalos surgidos por excesos de policías en contra de "artistas populares", comerciantes y limpiaparabrisas se presentará una iniciativa de reformas a dicha ley en la sesión de la Diputación Permanente de la ALDF que se celebrará el miércoles próximo.
El legislador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) expuso que ese instituto político no apoyará una ley que fue aprobada por una mayoría numérica carente de razón y sensibilidad social como la del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Según él, esa ley ha servido sólo para cometer abusos de poder en detrimento de los Derechos Humanos, sobre todo de las personas no asalariadas que al no disponer de una fuente de empleo trabajan en las calles de la capital del país.
El también presidente de la Comisión de Abasto y Distribución de Alimentos de la ALDF sostuvo que con las nuevas disposiciones se viola de manera abierta, impune e irresponsable la prohibición de ciertas penas que expresamente cancela el Artículo 22 Constitucional.
Por su parte la vocera de la fracción del PRD en la ALDF, Alejandra Barrales Magdaleno, informó que se difundirá la Ley de Cultura Cívica para evitar abusos de autoridad.
Rechazó que se pretenda desaparecer a franeleros, limpiaparabrisas, tragafuego o vendedores ambulantes, sino de reordenar esas actividades y promover el respeto al derecho de terceros a través de la cultura de la legalidad.
Consideró que los cuerpos de seguridad deben capacitarse para evitar la discrecionalidad en la aplicación de la ley y que tanto los ciudadanos como la autoridad conozcan ampliamente las responsabilidades y facultades de cada uno.
Indicó que debido a la inseguridad y conductas nocivas que hay en la ciudad se ha deteriorado la relación entre los ciudadanos y las instituciones, por lo que es necesario fomentar la cultura del respeto a los demás y así disminuir los índices delictivos y la violencia social.
Señaló que la ley en cuestión permite acercar a los habitantes del Distrito Federal a un marco ideal de convivencia a través de la regulación de ciertas conductas que van contra la dignidad, la tranquilidad y la seguridad de las personas y contra el entorno urbano.
También se busca fomentar la participación vecinal a través de colaboradores comunitarios, quienes voluntaria y gratuitamente apoyen en supervisión de los juzgados para evitar la corrupción.
Para que la Ley de Cultura Cívica no se convierta en letra muerta, Barrales sostuvo que debe aplicarse de manera estricta y responsable, pues debe ser un instrumento de prevención al regular y sancionar aquellas conductas que no constituyen delitos pero que vulneran la convivencia social al afectar a personas y bienes.