WASHINGTON, Estados Unidos, ago. 17, 2004.- El gobierno de México pidió este martes al de Estados Unidos una explicación oficial sobre el uso de armas no letales por parte de la Patrulla Fronteriza en la detención de inmigrantes indocumentados en California, Arizona y Texas. La petición fue realizada por el subsecretario de la cancillería mexicana, Gerónimo Gutiérrez, ante funcionarios de la Casa Blanca y de los Departamentos de Estado y de Seguridad Interna, en seguimiento a los trámites iniciados por el embajador Carlos de Icaza.
"Hubo una manifestación muy clara del gobierno de México de que de ninguna manera avala forma alguna de violencia contra nacionales mexicanos", dijo el funcionario, quien se reunió con el subsecretario de Estado adjunto, Roger Noriega, entre otros funcionarios.
El uso de armas no letales como mecanismo para prevenir actos violentos en la frontera tiene como antecedente el Memorando de Entendimiento sobre Cooperación en contra de la Violencia Fronteriza, suscrito en 1999 por México y Estados Unidos.
Ese instrumento avaló desarrollar programas para capacitar al personal encargado de aplicar la ley en la frontera, los cuales incluyeran procedimientos y reglas en el uso de fuerza letal y la disponibilidad de medios no letales, según la cancillería mexicana.
En junio de 2001, ambos gobiernos establecieron el Plan de Acción para la Cooperación sobre Seguridad Fronteriza, con el cual se puso en marcha un programa para la utilización de armas no letales por parte de los agentes de la Patrulla Fronteriza.
Gutiérrez sostuvo que ese programa piloto se circunscribió al área de San Diego y aclaró que México no fue consultado sobre los programas adicionales, que incluyen el uso de balas de goma con gas pimienta.
"Hemos solicitado oficialmente toda la información de ese programa piloto y una evaluación", indicó.
Aseguró que en 2001 se habló solamente de armas no letales, pero no se avaló una arma específica y reconoció que no existen evidencias de que hayan surgido problemas en la implementación del programa, aunque dijo que se pidió a los consulados revisar sus expedientes.
Según cifras oficiales estadunidenses, el programa de armas no letales ha sido usado en 139 casos en San Diego, 23 en Arizona y tres en Texas desde 2001.
Gutiérrez dijo que los funcionarios estadunidenses aseguraron que las armas no letales son sólo un instrumento defensivo en caso de que existan agresiones contra la Patrulla Fronteriza, a fin de evitar el uso de armas de fuego.
"No (son usadas) como un mecanismo de agresión, sino de propósitos defensivos", insistió el diplomático.
La Patrulla Fronteriza afirma haber sufrido 600 agresiones en dos años, pero los incidentes incluyen casos que involucran no sólo a indocumentados sino a bandas de traficantes de indocumentados o drogas.
Gutiérrez señaló que esperan recibir la información de Washington entre mañana miércoles y el próximo viernes.
Funcionarios de la cancillería tienen previsto comparecer la próxima semana en el Senado mexicano para explicar los acuerdos con Estados Unidos en el tema, ante la fuerte polémica que se generó tras conocerse el uso de armas no letames por parte de la Patrulla Fronteriza.
Gutiérrez comentó que (además se abordó la problemática del agua en la frontera, el estado del programa de repatriación voluntaria y la próxima reunión de la Comisión Binacional, que tendrá lugar en México poco después de las elecciones presidenciales de noviembre.
El funcionario mexicano, quien estuvo acompañado por el director para América del Norte de la cancillería mexicana, Juan Bosco, se reunió también con el subsecretario de Seguridad Interna de Estados Unidos, Asa Hutchinson.