Haga clic aquí para ver el micrositio de Atenas 2004 CHALCO, México, ago. 19, 2004.-En el pueblo de San Pablo Atlazalpa sus habitantes se encuentran en discordia desde hace 25 años.
Un conflicto religioso mantiene dividido al pueblo ubicado en el Valle de Chalco, Estado de México.
Los creyentes católicos exigieron la restitución de la iglesia que, aseguran, les fue despojada desde 1979.
“Aquí llegó a este pueblo una secta extraña, aprovechando la ignorancia de la gente”, aseguró Leovardo Jiménez, residente San Pablo Atlazalpan.
“Todavía hacen la misa en latín, y tiene otras prácticas anteriores al concilio del Vaticano; inclusive había varios miembros que eran extranjeros entre ellos”, comentó Jesús Zavala, sacerdote Diócesis de Netzahualcóyotl, Estado de México.
Los de la llamada iglesia tradicionalista o tridentina, mantuvieron la posesión del templo hasta hoy.
“Esa, esa es mi iglesia, esa es mi tradición, esas son mis raíces, pero me sacaron y me golpearon”, lamentó un miembro de esta religión tradicionalista.
La mañana de este jueves más de 800 elementos de la Policía estatal y Federal Preventiva (PFP), acordonaron varias calles alrededor de la iglesia.
El Juez Quinto de Distrito del Estado de México ordenó que la iglesia fuera restituida a la Diócesis de Netzahualcóyotl.
“Se le está dando posesión a quienes ganaron el juicio, que fueron los de la diócesis de Neza, hay un mandamiento judicial que cumplir”, explicó Luis Carlos Monroy, director de Concertación Social de la Secretaría de Gobernación (Segob).
Actuarios del Juzgado Quinto y funcionarios de la Secretaría de Gobernación estuvieron presentes durante el desalojo de algunos creyentes de la religión tradicionalista, que se negaron a abandonar el templo.
A las 14: 00 horas, los creyentes católicos tomaron posesión de la iglesia. Resguardados por la fuerza pública, ingresaron al atrio de la iglesia.
Los de la religión tradicionalista intentaron impedirles el acceso.
Con el uso de toletes, escudos y gas lacrimógeno, la Policía los replegó a una calle del templo. Hubo detenciones y algunos lesionados por descalabro.
Los que tomaron posesión colocaron cadenas en las puertas y se atrincheraron en el interior de la iglesia, no sin antes sacar a las mujeres.
La fuerza pública, resguarda el perímetro del recinto en disputa.
“Va a permanecer la Policía municipal resguardando la iglesia afuera, y la Policía estatal va a resguardar el perímetro del pueblo; la Policía Federal Preventiva (PFP) se retira”, informó Carlos Monroy.
San Pablo Atlazalpa, vive uno de sus peores momentos por este conflicto religioso.