MÉRIDA, México, ago. 20, 2004.- El buque carguero “Lorenna” se hundió, por causas desconocidos, a 20 kilómetros al norte de las costas de Yucatán. Las aguas del Golfo de México fueron su última morada.
“No podríamos avalar ninguna conclusión de esta manera, se van a hacer los estudios correspondientes... pudo haber fallado en alguna parte de su casco por eso vamos a hacer los estudios”, dijo Luis Contreras García, capitán de Puertos en Yucatán.
El barco, de bandera panameña, tenía como destino ser hundido y convertirlo en el arrecife artificial más grande de Latinoamérica, a 30 millas náuticas de la costa yucateca.
No llegó, inexplicablemente, las aguas entraron y en menos de una hora se hundió.
Los hechos que ocurrieron a las tres de la mañana de este viernes cuando el barco era remolcado.
Lorenna yace en un área de paso de buques cargueros, mercantes y turísticos, sin embargo, las autoridades de Yucatán han emitido una alerta mundial para evitar accidentes en esta parte del Golfo de México.
La ceremonia de hundimiento sería encabezada por el secretario de Medio Ambiente, Alberto Cárdenas y el gobernador Patricio Patrón Ladiada.
“Lorena no quiso llegar, Lorena no quiso irse tan lejos, Lorena quiso quedarse cerca y en democracia se respetan las opiniones de todos”, señaló Cárdenas Jiménez.
También habían sido invitados los medios de comunicación, pero el hundimiento ocurrió antes de la hora programada.
Se descarta la falla humana y en un primer análisis se determinó que el barco construido hace 40 años, pudo haber tenido problemas en la cámara de aire.
Lorena, un buque de 86 metros de largo, 14 metros de manga y 15 metros de altura. La profundidad en la que se encuentra es de 14 metros y se puede observar parte de su mástil.
“Se va a crear una barrera arecifal, se va a poblar, la contingencia aquí es el sitio y la profundidad”, comentó Hernert Ricalde, subdelegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Yucatán.
Fueron cinco años de gestiones para convertirlo en arrecife artificial y se gastaron más de un millón 300 mil pesos.
Ahora, un remolcador lo custodia y se ponen boyas eléctricas que advertirán a los navíos durante la noche para evitar accidentes.
Lorena fue decomisado por la Procuraduría General de la República (PGR) y Armada de México en 1999, presuntamente por transportar droga procedente de Colombia.