Haga clic aquí para ver el micrositio de Atenas 2004 CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 25, 2004.- Andrés Manuel López Obrador insiste que no requiere ni permitirá negociaciones respecto del proceso para su desafuero como jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Aseguró que no supo de la reunión que gobernadores y legisladores de su partido, el PRD, tuvieron con el secretario de Gobernación, Santiago Creel, para pedir una salida jurídica al caso.
“Pues yo no me enteré y yo no autorizo a nadie que se hagan acuerdos en lo oscurito. Ellos tienen muchos asuntos que tratar con el Gobierno Federal, no es mi caso, seguramente trataron otros asuntos; aunque no me crean, no sabía”, insistió López Obrador.
Cuestionado sobre la decisión de los diputados de la Sección Instructora para determinar hasta septiembre la validez de la pruebas que presentó en su defensa, dijo que prefería actuar de manera precavida.
“Vamos a esperarnos, no sabemos que van a decidir cuando terminen de leer el expediente y todas las pruebas, porque son más de 50 pruebas las que presentamos, documentales, testimoniales, y yo espero que actúen con seriedad”, señaló.
El jefe de Gobierno capitalino fue cuestionado acerca de la acusación que le hizo el presidente nacional del PAN, Luis Felipe Bravo Mena, de ofrecer una mano para conciliación y golpear con la otra.
“Para eso no voy a contestar, para que no me acusen de eso”, agregó.
López Obrador tampoco quiso opinar sobre la sentencia dictada al ex delegado en Tlalpan, Carlos Ímaz, por uso de fondos de procedencia ilícita.
Sólo ratificó la confianza en la esposa del ex delegado, Claudia Sheinbaum, su secretaria del Medio Ambiente, para permanecer en su cargo.