Haga clic aquí para ver el micrositio de Atenas 2004 NUEVO LAREDO, México, ago. 25, 2004.- La indemnización de 15 millones de dólares por un ranchero texano a los familiares del indocumentado mexicano Jesús Vázquez Barrera, asesinado a balazos en junio del año pasado, no sólo significa el triunfo de una demanda civil contra grupos racistas de los Estados Unidos sino a la vez, una advertencia para frenar los abusos contra quienes buscan el "sueño americano".
Esta apreciación la hace el abogado México-americano René Barrientos, quien durante 26 años ha defendido en las Cortes norteamericanas los derechos de los inmigrantes.
“Para mandar un mensaje a todas la frontera, de Brownsville hasta California, que ya no se van a tolerar abusos”, comentó el abogado de la familia Barrera.
También este histórico juicio, presidido por el veterano juez texano Salomón Caseb, sienta las bases para que los gobiernos mexicano y estadounidense establezcan un nuevo acuerdo migratorio.
“Ya, digo, se sabrá por todo el sur de Texas, especialmente la frontera que si algún ranchero, algún individuo abusa de esta forma, de un inmigrante que va a ver consecuencias, consecuencias económicas”, advirtió Barrientos.
“Entre las prioridades, obviamente, del gobierno de México es la protección de sus nacionales en el extranjero”, comentó René Mejía, cónsul de México en Laredo, Texas.
En los últimos años hicieron su aparición en la frontera con México los grupos de caza ilegales denominados "Separatistas de la República de Texas", "Ranch Recue" y el Ku Klux Klan.
En agosto del año pasado, anunció por Internet, la llegada a Laredo, Texas, del grupo "Texas Knights", una ramificación del Ku Klux Klan con la misión de defender el idioma inglés, recuperar la moral, combatir la delincuencia organizada, la drogadicción, erradicar a los jóvenes delincuentes de las escuelas y contra del aborto y la homosexualidad.