CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 25, 2004.- El Gobierno mexicano rechazó que 19 de los 26 aeropuertos operados por el Estado sean deficientes y de riesgo para el público o los aviones, como aseguró la Auditoría Superior de la Federación (ASF), de la Cámara de Diputados. El director de la empresa estatal Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), Ernesto Velasco, dijo que las autoridades han trabajado desde 2001 en la restauración y remodelación de algunos edificios y pistas de los aeródromos más importantes.
"Existe una serie de aseveraciones de la ASF respecto al estado que aguardan pistas y aeropuertos del organismo ASA. En efecto cuando llegamos en el 2001 había un gran rezago y hemos ido arreglando los aeropuertos conforme se nos han ido aprobando los presupuestos", señaló el funcionario.
No obstante, durante su comparecencia ante la Comisión de Transportes de la Cámara de los Diputados, Velasco reconoció que hay algunas terminales aéreas que se encuentran en malas condiciones y que no operan a su máxima capacidad.
Sin embargo calificó de "irresponsables" las críticas en torno a la seguridad y las malas condiciones de las pistas que aguardan algunas terminales que incluyen el de la Ciudad de México, el más importante del país.
"Realmente no sé bajo que criterios se aplican para decir que están mal, tanto la IATA (Asociación de Aviación Civil Internacional) cómo de la ASF, para darnos algunas recomendaciones sin fundamentos", advirtió.
Explicó que la empresa mide la capacidad de carga de las pistas y cuenta con "tecnología única en Latinoamérica que puede regular y saber en qué condiciones están pero sí ellos tienen un estudio técnico desde luego que lo tomaríamos en cuenta".
Por otra parte, detalló que para la ampliación del actual aeropuerto de la capital mexicana se prevé una inversión total de 40 millones de dólares, en tanto que para los próximos dos años comenzarán los trabajos de construcción de un nuevo edificio anexo, con un coste de 230 millones de dólares.
Explicó que el objetivo es que el aeropuerto capitalino, que transportará a 60 millones de pasajeros en unos sesenta años, opere con sistemas similares a los de otras ciudades en el mundo como Londres, Nueva York, París o Washington.
Velasco precisó que el proyecto es ampliar el aeropuerto de Ciudad de México a su máxima capacidad, además desahogar la demanda hacia las terminales aéreas de Puebla, Toluca y Cuernavaca y Querétaro, y establecerlos como centros regionales distribuidores de vuelos a Guadalajara, Cancún y Monterrey.