TOLUCA, México, ago. 25, 2004.- Se reforzó la seguridad en torno al penal de máxima seguridad de La Palma, en Almoloya de Juárez, Estado de México. El operativo se amplió ante la información difundida por la Procuraduría General de la República (PGR), respecto a un posible asalto planeado por gatilleros para liberar a capos del narcotráfico, entre ellos a Benjamín Arellano Félix y Osiel Cárdenas.
La procuraduría local confirmó el aumento del personal de seguridad.
“Entiendo que la Policía Federal Preventiva va a ampliar su rango de vigilancia a las partes perimetrales... La PGR desde luego lleva una investigación muy amplia, muy profunda junto con el Ejército Mexicano, de lo que está ocurriendo al interior del penal”, señaló Alfonso Navarrete Prida, procurador de Justicia del Estado de México.
En tanto, las autoridades del ayuntamiento de Almoloya de Juárez, solicitan ayuda para garantizar la seguridad de la población.
“La gente está totalmente cercana a esto y son a los primeros que tenemos que resguardar”, comentó Eloisa Contreras, sindico procurador de Almoloya de Juárez.
El espacio aéreo en la zona del penal es restringido, los muros de concreto armado son impenetrables, y hace unos días quedó suspendida la señal de teléfonos celulares en un radio aproximado de 10 kilómetros a la redonda.
El personal de custodia se muestra nervioso, niegan que haya alerta máxima.
“Todo lo que han manifestado los medios de comunicación es mentira, que estemos en máxima alerta”, indicó Armando Martínez Flores, subdirector de Seguridad Externa del Penal.
“Que se van a escapar Osiel y Benjamín, nadie se puede escapar de aquí”, dijo la esposa de un interno que venía de visita a Almoloya.
Cerca de la caseta de cobro “El Dorado” de la carretera Toluca-Atlacomulco, situada a unos 10 kilómetros del penal, se estableció un resguardo del ejército con 12 vehículos blindados.