MATAMOROS, México, ago. 26, 2004.- Avanzan las investigaciones para esclarecer el homicidio de Guillermo González Calderoni, asesinado en McAllen, Texas, en febrero del 2003. El Departamento de la Policía de esa ciudad, cuenta con el ADN del posible homicida, una prueba contundente para lograr la identificación de uno de los responsables del crimen.
“Es ADN que hemos conseguido en el procedimiento de los análisis forénsicos resultó que teníamos ADN”, señaló Joel Morales, sargento de la policía McAllen, Texas.
En el homicidio, las autoridades descartan la participación de un sólo responsable.
“Dos personas estuvieron involucradas en este crimen”, agregó Morales.
Según las investigaciones, los presuntos homicidas que se conducían en un vehículo New Yorker modelo 93 con placas de Luisiana, un día antes de cortar la vida de Guillermo González Calderoni, visitaron la frontera de Reynosa.
“En un tiempo se descubrió que este carro pasó para México, entonces ahí ya cuando entró para México ya no pudimos seguir más quien traía el carro o dónde estaba el carro, pero sí sabemos que antes de que pasaran los hechos cruzó a los Estados Unidos, cruzó a la frontera”, comentó Morales.
Lo que mantiene vivas las especulaciones del móvil del crimen, respecto a la posibilidad de cuentas pendientes en México, y que si Calderoni era un testigo protegido por el FBI, pero en realidad era sólo un informante de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI).